viernes, 25 de febrero de 2011

Capitulo #13 "Fantasmas o no, dan miedo"

Martes por la mañana… Es un día, ¿cómo decirlo?… ¡aburrido! Puedo decir que eso me estresa.

He hablado miles de veces de cómo era antes de que “ya saben quien” llegara y honestamente si ha cambiado. Dormí tanto que mis ojos se sentían pesados, es raro porque nunca los había sentido así a menos que tuviera sueño; es divertido porque no tengo sueño… Se supone que debo estar arreglándome para irme a la preparatoria pero en mi cuerpo invade esa sensación de “lunes por la mañana” solo que es cambiada la palabra lunes por martes.

Odio es sensación de martes por la mañana.

No tenia ganas de ir a ningún lado. Primero: entre que si hacia esto o lo otro, no hice mi tarea. Segundo: creo que hay días en que uno no se siente con suficientes fuerzas (ganas) de ir a “estudiar”.

Mis padres seguro no dirían nada; el único problema, por el momento, serian mis maestros. Son estrictos, metiches… pero sobre todo metiches. Creen que tienen derecho involucrarse en lo mas mínimo de nuestras vidas. Así era siempre en los colegios: se regían por reglas las cuales no se podían “quebrar”, además los valores y nuestro vocabulario era una prioridad en mi preparatoria. Como hijos de personas de muy altos ingresos, debíamos tener las características de niños acaudalados. Pienso que querían hacer unas copias bizarras con nosotros de alguna familia real.

Escuche pasos en la planta baja. Me encamine a buscar lo que provocaba los sonidos.
Baje por las escaleras, estaban muy frías. El ambiente estaba un poco helado. Admito que tenía miedo, miedo de encontrarme con algo que no me gustase. No miedo del que te da cuando algún intruso entra a tu casa sino de que algún fantasma estuviera merodeando.

Tonto, pensé. Ahora parecía una niña pequeña, lo mas curioso es que… casi siempre que tenia ese tipo de miedos absurdos no tan absurdos, se convertían en realidad.

Mi corazón palpitaba fuerte, mis manos se sentían sudadas al igual que mi frente. Los ojos ardían me ardían un poco, la oscuridad de la madrugada me hacia temblar. No veía nada, quise encontrar el interruptor de la luz para así iluminar la habitación pero simplemente la ausencia de iluminación me lo impedía. Claro, eso y que los nervios los tenia “de punta”. Gritar no serviría de nada, mas que molestar a mis papas. Bueno, además de que el fantasma o quien sea que este adentro de mi casa podría encontrarme.

Desee por esta vez que David o Peter estuvieran aquí.

Aun no entiendo, en verdad, de que me preocupo. Se supone que los fantasmas no existen ¿cierto? Mientras canto en la mente mi canción favorita voy e intento divisar algo.

En la cocina, había pequeño ruidos que destruían mis tímpanos, llegué a pensar que tenían alguna efecto de sonido ahí dentro. Tal vez son unos hippies.

La luz de la cocina se encendió y rápidamente entré. Preparada para “atacar” con… mis manos.
Abrí los ojos muy exageradamente y solo, lo único, que vi fue a mi ama de llaves.

—¡Lucy, me asustaste! –le grite un poco.

—Perdon niña Jenyfer, no quería despertar a alguien… ¿No irás a la escuela? –pregunto.

—Ya que lo mencionas, no me “apetece”. Creo que es mejor que este aquí, en casa.

—No, irás a la escuela. Aunque sea en pijama.-Lucy se comportaba mas como mi madre y eso se
lo agradecía aunque en esta circunstancia en verdad no quería verla como tal.

—De acuerdo, me iré a dar un baño…

Subí las escaleras igual de rápido que había bajado, pero ahora sin nervios y miedo.

Mi propio significado de miedo ahora era mucho mas extenso de lo que en un diccionario podría venir.

Me metí a bañar.

No sé porque hay personas que te cambian la vida en un segundo, destrozándola o simplemente
haciéndola mas feliz. Recuerdo cuando era mas pequeña: las amigas venían e iban pero siempre dejaban alguna huella, solo una no, Anna. Digo esto porque David y Peter lo han hecho; han transformado partes de mi. David, por ejemplo, pienso que ha sacado lo mas cursi. Peter, al contrario, me ha hecho creer en los milagros… y este comentario fue dicho con sarcasmo ya que ¡¿Cuándo me iba a imaginar que él, un chico como Peter, se iba a fijar en mi?! Y es mejor parar ese comentario o mi autoestima estaría por los suelos.

Digo ahora que, eso es solo una parte del gran significado que tengo para miedo. Cualquiera no puede llegar y transformar tu vida así de pronto, ellos deben ser especiales. Dignos de una historia. ¡Que no sea Romeo y Julieta… y otro!

LEE AQUI!

3 comentarios:

*Kuroneko* dijo...

Me gustó mucho el cap :) Ya te extrañaba!! Y admito... que yo le tengo miedo a la oscuridad, y a los fantasmas. Sip, 14 años de pelotuda XD. Espero que ahora empieces a actualizar más seguido~

Nesbell dijo...

Creo que todos estrañabamos tus letras!!! Que bueno que publicaste
Me encanto el capitulo y si yo tambien le tengo miedo a la oscuridad y a los fantasmas jajajaja!!!
Publica pronto!!!

annalie beauvoir dijo...

No me desagrada la oscuridad, pero ls fantasmas, es otra historia. De verdad extrañaba tus capitulos y malditas urgencias que te mantenieron ocupada. Espero que publiques pronto.
Saludos Annalie